Nuestra historia

Sillon Conserverie nació de un simple deseo:
Ofrecer auténticas conservas artesanales , donde el sabor, el producto y el saber hacer son el corazón de cada receta.

El proyecto nació del deseo de dar un nuevo significado a los productos cotidianos.
Recetas claras y sencillas, elaboradas con materias primas cuidadosamente seleccionadas y procesadas con respeto.

Sillon se construyó poco a poco, tomándose el tiempo necesario para hacer las cosas bien.
Cada receta es el resultado de pruebas, ajustes y trabajo paciente, para lograr el equilibrio adecuado entre autenticidad y placer.

La conservera ha apostado por la fabricación a pequeña escala , priorizando la relación cercana con sus socios y la producción controlada.
Este modelo nos permite mantenernos fieles a nuestros valores, garantizar una calidad constante y mantener una verdadera libertad en la elección de recetas.

Hoy en día, Sillon Conserverie continúa forjando su camino, guiado por los mismos altos estándares:
poner en valor el producto, respetar el saber hacer y ofrecer conservas que tengan significado, tanto para quien las elabora como para quien las disfruta.

¿Quién es Sillon?

Sillon es ante todo un proyecto de David Goetz .

La conservera nació del deseo de trabajar con productos sencillos, con estándares exigentes, y de darles un nuevo significado. Tras varias experiencias que le llevaron a desarrollar un interés tanto por el sabor como por la artesanía, David decidió crear Sillon para ofrecer conservas honestas, transparentes y bien elaboradas.

En Sillon, David participa en cada paso del proceso: desde el desarrollo de recetas hasta la selección de materias primas, incluyendo las conversaciones con socios y el desarrollo de la planta conservera. Sus principios rectores son invariables: respeto por el producto, priorizar la calidad y dedicar tiempo a hacer las cosas bien.

Sillon se ha construido gradualmente, a escala humana, con el compromiso de mantenerse fiel a este enfoque. Más que una marca, la conservera refleja una forma de trabajar donde el sabor, la experiencia y las relaciones humanas son fundamentales.

¿Por qué surcar?

La palabra surco evoca el trabajo de la tierra, el gesto paciente, el tiempo necesario para hacer las cosas bien.
Es una huella dejada intencionadamente, un camino cavado con cuidado.

Este nombre refleja el espíritu de Sillon Conserverie :
Tómate tu tiempo, respeta el producto y sigue una línea clara, sin rodeos innecesarios.

Cada receta está concebida como un surco:
Un trabajo preciso, repetido, construido paso a paso, hasta encontrar el equilibrio adecuado entre gusto, material y saber hacer.

Sillon también representa la idea de continuidad.
Un enfoque que forma parte de un proceso a largo plazo, fiel a valores simples: altos estándares de calidad, paciencia y sinceridad .